Lo único que tenemos seguro es este momento, el aquí y el ahora.
- Ser Equilibrio
- 11 feb 2021
- 3 min de lectura
Actualizado: 8 feb 2025

Hace 6 años aproximadamente, descubrí la práctica de la meditación. Fue gracias a Tita, una mujer maravillosa y maestra de la meditación que me abrió las puertas de su casa y por ello logré motivarme e iniciar un viaje profundo de introspección mediante la meditación, viaje que no ha terminado y espero no hacerlo hasta el fin de mis días.
Mantenerse en el momento presente y aquietar la mente en medio de la cultura occidental que, constantemente nos sumerge en la búsqueda del placer material, normaliza los pensamientos que llevan al pasado o se apresuran al futuro, escandaliza la consulta psicológica y juzga las prácticas contemplativas, no es fácil.
Sin embargo, cuando nos proponemos algo actuamos constantemente para lograrlo (aunque no falta el autosaboteo) y yo me propuse conocer y examinar a fondo mi propia psicología, la naturaleza de mi mente, pues es ella la que siempre nos dice que hacer, y esto influye en el proceso de autoconocimiento, de autocuidado, de amor propio y en el modo de ver la vida. Por eso, antes de hacer algo, es importante preguntarnos ¿Para qué? ¿Cuál es el propósito?, sí lo que quiero hacer me beneficia, es útil y mejora mi calidad de vida, probablemente deba seguir el camino. Como yo lo hice.
No fue fácil integrar la meditación a mi vida, al principio duele, fastidia, molesta. Se me dormían las piernas, me daban calambres, me rascaba todo, me dolía todo, los pensamientos e imágenes no cesaban. Pero como todo, fue un proceso que día a día iba integrando a mi estilo de vida, hasta que lo convertí en un hábito diario y constante.
Los beneficios de mantener el estado de meditación y la respiración consciente en cada acto, son infinitos, podemos reconocer muy bien las emociones, darnos cuenta del apego, del deseo, observar las sensaciones agradables y desagradables, disminuir la ansiedad, dejar pasar los pensamientos o los juicios, ver todo desde la esencia, desde lo que ES, además mejora la comunicación, aumenta la empatía ya que sí conocemos nuestras emociones, podemos expresarlas con facilidad e identificar o comprender las de los demás. En fin, logramos comprender la mente.
Puedo decir que los grandes problemas de la humanidad son psicológicos, constantemente estamos inmersos en sufrimientos mentales, continuamente nuestra mente va re - sintiendo el pasado y pre – ocupándose por el futuro, incapaz de concentrarse en el ahora. Provocando que nos perdamos del momento presente, de lo que ES.
Sí es posible mantener la tranquilidad en medio de la neurosis y la ansiedad de la vida diaria, para ello es importante que observemos, analicemos y examinemos la mente. Pero, nos da pena, pánico, miedo o vergüenza consultar a un psicólogo o a un terapeuta. Y ante esto, les pregunto: ¿Podemos tener una separación entre mente y cuerpo? ¿Cómo podemos lograr el BIENestar sí separamos el cuerpo de la mente? No, no podemos.
No es necesario creer que la meditación sirve o no, es solo ponerlo en práctica por sí mismo, es un método que ayudará a conocer más la mente, a observar las reacciones y el ego. La práctica permite descubrir la utilidad. Porque la decisión de meditar o consultar a un experto/a que realice el apoyo durante el proceso de entender la mente, no son palabras, son acciones y prácticas constantes que llevan a la sabiduría.




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